MUÑECAS ANTONIO JUAN ha sido reconocida con el Mejor Juguete 2023 en la categoría de muñecas

Dos de las muñecas de la empresa de Onil han sido finalistas y ganadoras del premio ‘Mejor Juguete del año’ por la AEFJ (Asociación Española de Fabricantes de Juguetes). Mi Primer Reborn Martina Yogui ha sido reconocida como el Mejor Juguete 2023 por la AEFJ en la categoría de muñecas. ¿Por qué es especial esta muñeca? Martina no es solo una muñeca, es una experiencia casi real. Con su detallada manicura, su peso, la pequeña babita entre sus labios y hasta su pañal de bebé, etc. Es un reflejo del amor y pasión que ponemos en cada detalle. La pequeña Martina mide 52 centímetros y tiene un cuerpo blandito y abrazable relleno de fibra PET, procedente de botellas de plástico recicladas.

Por otro lado, la muñeca Ariel, novedad de este año, ha quedado finalista de la categoría Mejor Juguete para un mundo Sostenible por la AEFJ. Esta muñeca tiene la carita de silicona, como los chupetes de los bebés, por lo que es 100% segura para ellos. Está confeccionada con algodón orgánico y tejidos reciclados, y rellena de suave fibra PET procedente de botellas de plástico recicladas. Además, el chupete es de materiales biocompostables con pigmentos naturales. Ariel es una muñeca segura y estimulante para los bebés a partir de 10 meses.

MUÑECAS ANTONIO JUAN

La empresa fue fundada en 1958 en Onil, cuna de la industria de las muñecas. Es una firma familiar en la que confluyen tres generaciones de jugueteros, que con su saber hacer ha ido evolucionando y adaptándose a las necesidades de cada mercado hasta convertirse en un referente mundial.

MUÑECAS ANTONIO JUAN está especializada en la fabricación de muñecas bebé. Ha conseguido posicionarse en los cinco continentes. Todas las MUÑECAS ANTONIO JUAN se fabrican en su totalidad en las instalaciones de Onil e incluyen el sello de garantía de autenticidad ‘Origin’, que aboga por la tradición, autenticidad y exclusividad. Este distintivo está otorgado por el Círculo de Fabricantes de Muñecas de Onil. El origen marca la diferencia.