AYR , 50 años de historia de empeño e ilusión

Accesorios y Resortes, empresa ubicada en Ibi con más de cincuenta años de historia, es todo un ejemplo de perseverancia y esfuerzo. Sus inicios, en el año 1963 en un pequeño local en la Calle Castalla, distan mucho de sus actuales instalaciones de más de 4.000m2 y su amplia cartera de productos que engloban desde manillas y cerrajería, hasta mirillas electrónicas.

AYR fue creada en Noviembre de 1963 por dos amigos con experiencia en el sector juguetero, tal y como Carlos Albero, actual gerente de la empresa junto con su hermana Elena Albero, explica “Ramón Vilaplana y mi padre, Carlos Albero eran en aquel entonces dos jóvenes amigos que empezaban su camino como auxiliares de la naciente industria juguetera y vieron una oportunidad en la fabricación de mecanismos para el movimiento de juguetes”.

De ese modo,  centraron sus esfuerzos en el diseño y fabricación de mecanismos y resortes para el movimiento autómata de muñecas, cochecitos y otros juguetes. La mayoría de ellos eran fabricados en chapa de hierro por lo que las principales máquinas adquiridas por la empresa en esa época fueron pequeñas prensas de corte y conformado.

Los inicios de Accesorios y Recortes coincidieron con la expansión de la vivienda que tuvo lugar en la década de los 70, ello les llevó a diversificarse a otros sectores como el de la construcción, llegando a fabricar artículos para la fontanería y especialmente herrajes para puertas y ventanas.

Fue en este momento, cuando la compañía comenzó a notar un notable crecimiento en la fabricación de herrajes, sector en el que comenzaron a experimentar obteniendo grandes resultados. “El primer herraje que AYR fabricó fue una manilla que tuvo unas ventas totales durante varios años de 5 millones de juegos y fue muy reconocida por los ferreteros de la época”.

Debido al éxito que la compañía obtuvo con la venta de aquella manilla, la empresa decidió apostar fuertemente por los herrajes y aumentaron su cartera de productos, según afirma Carlos Albero “Ampliamos progresivamente la gama de productos llegando a tener un catálogo con más de 2.000 artículos y una cartera de más de 3.000 clientes.”

La fabricación de herrajes supuso un salto cualitativo para AYR y en 1976 se trasladó de un pequeño local ubicado en la Calle Castalla de Ibi, a una nave de 2.000m2 en el nuevo polígono industrial, a la que añadieron nueva maquinaria de inyección de zamak, principal material durante muchos años en la producción de herrajes de AYR.

La década de los 80 despertó nuevos aires para la firma ibense, ya que apostó por nuevos procesos de fabricación con mejores prestaciones “comenzamos a producir herrajes de mejor calidad por lo que se preparó la producción de herrajes en Latón, material con propiedades muy diferentes del Zamak, y por lo tanto con procesos muy diferentes”.

El crecimiento de la empresa era inexorable, lo que les llevó a ampliar de nuevo las instalaciones “Adquirimos nuevas máquinas de pulido automático y montaje con lo que la capacidad productiva se aumentó a los tres millones de unidades anuales”.

La extensa trayectoria de AYR es ejemplo de esfuerzo, dedicación y ahínco por fabricar productos con la mejor calidad, algunos de ellos, muy reconocidos en el mercado según palabras de Carlos Albero “Han tenido especial relevancia en el mercado innovadores productos como las manillas de diseño, herrajes castellanos, picaportes unificados y cerraduras magnéticas”

En la actualidad, AYR se define como una empresa a la vanguardia que sigue desarrollando nuevos productos e introduciendo novedades en el mercado siendo líder reconocido en manillas, picaportes y mirillas electrónicas.

 

Foto: portada del primer catálogo dedicado al herraje 

Foto: extracto del catálogo donde aparece la primera manilla que AYR fabricó con excelentes resultados

Foto: Mirilla digital AYR